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Verso en nubes: una iniciativa de ambos lados del Atlántico: ABC
León, 10 may (EFE).- El Ayuntamiento de León inundará las calles el próximo fin de semana con una "lluvia de poemas" a través del I Festival de Poesía Infantil "Verso en nubes", una iniciativa en la que colabora el Ministerio de Cultura mexicano y por la que ya han mostrado su interés por reeditarla este país iberoamericano y Cuba.
El festival ha sido presentado en una rueda de prensa hoy en la capital leonesa por la concejala de Cultura del Ayuntamiento de León, Evelina Fernández, y la promotora de la cita, la profesora y escritora Asunción Carracedo, quienes han confiado en que la cita pueda dar el salto en el futuro a otras ciudades españolas e iberoamericanas.
En su primera edición, "Verso en nubes" contará con la participación de escritores, editores, ilustradores, bibliotecarios, músicos, maestros y especialistas en literatura infantil que del 13 al 15 de mayo protagonizarán actividades dirigidas a los más pequeños, así como "al público de todo tipo, tallas y colores".
Entre ellos figuran los poetas españoles Antonio García Teijeiro, Aurelio González Ovies y Francisco Álvarez Velasco; la mexicana María García Esperón -Premio Hispanoamericano de Poesía Infantil-; y el cantautor Carlos Emilio Rimada.
El programa incluye lecturas de poesía, clases lúdicas de literatura, un acercamiento a las nanas, juegos, talleres de pintura e ilustraciones y un recital con música de los textos de Miguel Hernández.
También está previsto que se lleven a cabo sueltas de globos "para que vuelen versos", un "paseo poético en bicicleta" para profundizar en la tradición oral de los narradores de cuentos japoneses "gaito kamishibaiya" y otros talleres sobre poesía y edición.
El festival comenzará la tarde del próximo viernes y continuará hasta el mediodía del domingo en la plaza de San Marcelo de la capital leonesa.
Evelia Fernández ha destacado que este festival nace con "buenas perspectivas de futuro" y con el propósito de expandirse, de acercar la literatura y la poesía al público infantil y de impulsar el objetivo de convertir a León en ciudad de la literatura para la UNESCO.
Por su parte, Asunción Carracedo ha hecho hincapié en la dimensión del "reflejo" del festival a "los dos lados del espejo" y ha comentado que han sido creadores mexicanos quienes han diseñado la mascota y el himno del festival.
Además, ha señalado que la hermana de la poetisa mexicana María García Esperón ha organizado una ceremonia de inauguración paralela en San Miguel de Allende (México), en la que los niños podrán romper una "piñata poética" con los colores de España "para que les llueva caramelos y poemas".
Los alumnos de todos los colegios de León han sido invitados al certamen por el consistorio, que en los próximos días llenará las calles de "nubes de papel" para que los escolares las rellenen de poesías que luzcan en los balcones y ventanas de la ciudad.
Además del Ayuntamiento de León y el Ministerio de Cultura de México colaboran en el festival el Ministerio de Cultura español, las bibliotecas municipales de la ciudad y las editoriales Pintar y Everest. EFE
Fuente: www.abc.es
Antonio García Teijeiro inaugurará el Festival Verso en Nubes
'Verso en Nubes', primer Festival de Poesía Infantil
La iniciativa se celebrará del 13 al 15 de mayo en el antiguo Consistorio de San Marcelo
leonoticias.com 10/05/2011
La concejala de Cultura, Evelia Fernández, y la escritora leonesa Asunción Carracedo han presentado el I Festival de Poesía Infantil Ciudad de León ‘Verso en nubes’, que se celebrará del 13 al 15 de mayo. Durante tres días el Ayuntamiento de San Marcelo se llenará de poemas y de la voz de los poetas, de talleres de ilustración, exposiciones, juegos, globos…, para seguir avanzando en la candidatura de León, Ciudad de la Literatura.
El festival cuenta con el blog versoenubes.blogspot.com en el que se detallan todas las actividades y se asoman quienes más empeño han puesto en el proyecto: el Ayuntamiento de León, y Asunción Carracedo junto a la escritora mexicana María García Esperón, Premio Hispanoamericano de Poesía Infantil, las dos son miembros del grupo literario Voces y Miradas, con el que tratan de acercar la cultura entre los dos lados del océano Atlántico.
‘Verso en nubes’ comienza el viernes día 13 de mayo con la voz de los poetas Antonio García Teijeiro y Aurelio González Ovies. Durante los tres días se hará un recorrido por el primer despertar poético a través de las nanas, no faltará un guiño a Miguel Hernández en pliego y cordel para un recitado a la usanza de los antiguos ‘romances de ciego’, estará muy presente la poesía infantil a través de la lectura y escritura digital, e incluso habrá un paseo poético en bicicleta.
Fuente: LEONOTICIAS
El festival cuenta con el blog versoenubes.blogspot.com en el que se detallan todas las actividades y se asoman quienes más empeño han puesto en el proyecto: el Ayuntamiento de León, y Asunción Carracedo junto a la escritora mexicana María García Esperón, Premio Hispanoamericano de Poesía Infantil, las dos son miembros del grupo literario Voces y Miradas, con el que tratan de acercar la cultura entre los dos lados del océano Atlántico.
‘Verso en nubes’ comienza el viernes día 13 de mayo con la voz de los poetas Antonio García Teijeiro y Aurelio González Ovies. Durante los tres días se hará un recorrido por el primer despertar poético a través de las nanas, no faltará un guiño a Miguel Hernández en pliego y cordel para un recitado a la usanza de los antiguos ‘romances de ciego’, estará muy presente la poesía infantil a través de la lectura y escritura digital, e incluso habrá un paseo poético en bicicleta.
Fuente: LEONOTICIAS
Poesía na carteira en A nosa terra diario
Poesía na carteira
Soa o piano de Art Tatum e dialoga con el o saxo de Ben Webster. Gozo coa fermosísima peza “My one and only love”. Daquela, atopo nun caderno unha tarxeta cuns versos de Xosé Miranda do seu libro As cidades mergulladas: “O poeta/ é un mineiro/ e baixo da terra/ busca o tesouro/ que o rochedo/ encerra”. E tanto que si. Non me deixan impasible estas verbas. E se falamos de poesía sinto que canto máis invisible, máis me gusta escribir sobre ela. Canto máis esquecida, máis preciso lembrala. Canto máis a ignoren, máis necesito poñerlle ás para que voe. Canto máis a agochen, máis desexo que vexa a luz. Cantas máis cadeas ou ferrollos lle poñan, máis chaves buscarei para liberala. Estando nestas cavilacións, entra pola miña ventá o gato poeta de Fran Alonso. Ese gato a quen non lle gustan os poemas rimbombantes , nin os pretensiosos, nin os aburridos. Ese que “non abriu un cabo e abriu a boca”. E o “gato poeta, togado, sentado, xurado, pesado, entregado, flipado” di que “un bo poeta leva sempre/ libros na maleta”. Deixando o de bo poeta, abro a miña carteira e dou con tres poemarios que, de seguro, lle gustarían ao gato, e moito. Por certo, este micho é o protagonista dun libro suxestivo e intelixente. Dun libro altamente recomendable: O meu gato é un poeta. Fran Alonso (Xerais/Sopa de libros). Unha agradable caixa de sorpresas para os que amamos a poesía. Ben, pois como dicía, reparo neses poemarios que me acompañaron ben tempo na carteira. Tres poemarios premiados en senllos certames. Un deles, de Juan Vicente Piqueras, La hora de irse (Ed.Hiperión). O segundo, de Francisco X. Fernández Naval, Bater de sombras (Espiral Maior) e o terceiro, da mesma editorial, Neve, escrito por Lucía Novas. Leo no primeiro deles: “Yo sigo tus huellas./ Yo cruzo el desierto pisando tus pasos./Cuando llego al sitio donde me esperabas/ tú siempre te has ido y ya sólo quedan/ ascuas en la lumbre, los restos del día,/ reinos nunca vistos, tu olor recordado,/ inventado a penas (…)”.No seu libro, Fernández Naval escribe este poema: “Constrúes o que afirmas amar/ coa arquitectura sutil/ das palabras bastardas./ As palabras, / esas pantasmas,/ en aparencia mansas”. En Neve atopamos versos coma estes: “A tarde perdida, o clamor da fraga,/ o rechouchío./ A chave/ sinala o círculo./ Hucha,/ viaxa ata as fontes/ do pasado./ A ave sacode as súas ás”.
E un, que se emociona coa palabra poética cando é cálida, sente preto unha poesía directa, espida ás veces, que apunta á pel do ser humano. Poesía viva a que conteñen estes tres poemarios. Poesía que non se agacha, que rabuña nesa pel e deixa nela as súas pegadas, as súas feridas. Poesía que sacode para provocar reflexión. Poesía que reinventa espazos humanos recoñecibles, que te sitúa, verso a verso, en diversas direccións. Que amosa o estritamente poético. Poesía de verdade que non xoga a facer viravoltas e arranca as máscaras de quen se oculta na sombra da vacuidade. Poesía que fai chiscadelos para atraer os lectores ao seu carón. Poesía que é un pouco bruxa pero que se instala no cotián, que se move entre a esperanza e a desesperanza. Poesía que aloumiña e, pola contra, chega a bater contra as rochas do corazón. Poesía que che permite respirar para desacougarte decontino. Poesía que sinala a miseria dos comportamentos humanos e, tamén, intenta facer visible a luz da vida. Poesía-imán.
Poesía-clamor. Poesía-miraxe. Poesía na epiderme.
Tres libros diferentes pero vencellados pola paixón controlada da palabra intensa. Algo que un, como lector, agradece nos tempos que corren, azoutados por tanta atrocidade.
Pensado e escrito todo isto coas palabras que un precisaba escribir, hoxe tiña ganas de escoitar jazz. A necesidade de música é un fervoroso estado de ánimo. Calado o Cuarteto Tatum/Webster, volvo escoitar a Abe Rábade. Soa “Campo da estrela” e, cos ollos pechados, pérdome por este fermoso tema do seu disco Open doors. Unha delicia musical que paga a pena saborear. Cando remate, abrirei outra volta a carteira e novos poemarios virán facerme compañía.
Fuente: A nosa terra diario
Día mundial da poesía: El Faro de Vigo
Fuente: El Faro de Vigo
Campo de Granada
Día mundial da poesía
Manuel Bragado
Hoxe é o “Día mundial da poesía”. Proclamada en 1999 pola XXX Conferencia Xeral da UNESCO, esta xornada, que no hemisferio norte coincide co comezo da primavera, constitúe un convite para converter a poesía nun espazo de encontro onde os pobos poidan atoparse por riba de cal sexa a súa lingua e a súa ubicación dentro do planeta. A poesía concibida como un dos alicerces da cultura universal, como unha voz superadora de barreiras e valados, capaz de expresar a esencia da condición humana e os matices máis sutiles das emocións e dos sentimentos dos seres humanos. A poesía convertida, ademais, en ferramenta de reflexión sobre o poder da linguaxe e en vehículo de expresión das capacidades creadoras de cada persoa. A poesía, en definitiva, transformada en código universal, nesa grande invención do mundo que permite o diálogo entre culturas, no territorio común das palabras, da creatividade e da innovación.
A UNESCO chama cada ano aos seus membros para celebrar esta xornada tamén coa intención de soster a diversidade dos idiomas a través da expresión poética, con singular interés polas manifestacións do patrimonio inmaterial de tradición oral e pola visibilidade dos poetas e dos seus textos na sociedade. Un día para promover a lectura, o ensino, a edición, a tradución da poesía entre lectores e lectoras de todas as idades e de todas as linguas. Vinte e catro horas, pois, para que a poesía e os poetas sexan os grandes protagonistas nos medios de comunicación, nos centros educativos e nos espazos públicos. Esta “Primavera dos poetas” convoca a milleiros de persoas dispostas a escoitar aos seus poetas que ocupan prazas, auditorios, bibliotecas e institutos. Consultar o programa de actos e recitais que hoxe se desenvolven en París, Lyon, Tours, algunhas das cidades francesas onde a celebración pula, provoca auténtico asombro. Canto menos por un día, os poetas son atendidos como merecen, como os xenerosos cabezaleiros da república das letras capaces de inchar as palabras, de escrutar os seus límites ou de alongar o alcance da lingua, servizo que a cidadanía sabe agradecer coa súa admiración cara eles.
Mágoa que non sexa, aínda, esta a consideración e o respecto que reciben os poetas galegos. Os nosos teñen cada vez máis dificultades para publicar os seus libros, menos oportunidades para recitar os seus poemas en espazos públicos e nin sequera a honra de ser coroados como hai cen anos lle aconteceu a Curros Enríquez. Dificultades de visibilidade para a poesía, ao que cremos non é allea a súa consideración prexuizosa como o xénero literario da minoría das minorías, a pesar de que nos textos poéticos reside o ADN de calquera outra expresión literaria. Outrosí sucede no propio sistema educativo, onde a pesar do importante esforzo realizado por un profesorado entusiasta en desenvolver un criterio literario entre o alumnado, a poesía tamén precisa de ser desmitificada e reivindicada.
A UNESCO chama cada ano aos seus membros para celebrar esta xornada tamén coa intención de soster a diversidade dos idiomas a través da expresión poética, con singular interés polas manifestacións do patrimonio inmaterial de tradición oral e pola visibilidade dos poetas e dos seus textos na sociedade. Un día para promover a lectura, o ensino, a edición, a tradución da poesía entre lectores e lectoras de todas as idades e de todas as linguas. Vinte e catro horas, pois, para que a poesía e os poetas sexan os grandes protagonistas nos medios de comunicación, nos centros educativos e nos espazos públicos. Esta “Primavera dos poetas” convoca a milleiros de persoas dispostas a escoitar aos seus poetas que ocupan prazas, auditorios, bibliotecas e institutos. Consultar o programa de actos e recitais que hoxe se desenvolven en París, Lyon, Tours, algunhas das cidades francesas onde a celebración pula, provoca auténtico asombro. Canto menos por un día, os poetas son atendidos como merecen, como os xenerosos cabezaleiros da república das letras capaces de inchar as palabras, de escrutar os seus límites ou de alongar o alcance da lingua, servizo que a cidadanía sabe agradecer coa súa admiración cara eles.
Mágoa que non sexa, aínda, esta a consideración e o respecto que reciben os poetas galegos. Os nosos teñen cada vez máis dificultades para publicar os seus libros, menos oportunidades para recitar os seus poemas en espazos públicos e nin sequera a honra de ser coroados como hai cen anos lle aconteceu a Curros Enríquez. Dificultades de visibilidade para a poesía, ao que cremos non é allea a súa consideración prexuizosa como o xénero literario da minoría das minorías, a pesar de que nos textos poéticos reside o ADN de calquera outra expresión literaria. Outrosí sucede no propio sistema educativo, onde a pesar do importante esforzo realizado por un profesorado entusiasta en desenvolver un criterio literario entre o alumnado, a poesía tamén precisa de ser desmitificada e reivindicada.
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| Antonio García Teijeiro |
Antonio García Teijeiro, poeta pioneiro que
acredita na capacidade contaxiosa do texto
poético para ser apropiado polos nenos e nenas.
Outra ollada da infancia e da mocidade sobre a poesía é posible. Este é o suxestivo convite que ven realizando o poeta e editor Fran Alonso en libros como “Cidades” (1997), “Poetízate” (2006) ou “O meu gato é un poeta” (2011), unha recente proposta de edición expandida (un libro, un cedé e unha web), na que engaiola a lectores novos e adolescentes retorcendo as palabras de xeito lúdico e divertido. Semellante proposta, dende hai vinte e cinco anos, ven realizando Antonio García Teijeiro, poeta pioneiro que acredita na capacidade contaxiosa do texto poético para ser apropiado polos nenos e nenas, como sabemos sucede en “Recendos de aire sonoro” (2011), o seu último libro onde esculca os límites entre poesía e música. Propostas de idéntica raíz e interese defenden Carlos Negro, Gloria Sánchez, Elvira Ribeiro, Antón Cortizas, Helena Villar Janeiro e unha longa nómina de poetas teimosos de noso que teñen ofrecidos poemarios que tamén poden ler os nenos.
Esoutra ollada poética desprexuizada non debe deitarse só sobre as crianzas. A poesía, a poesía galega, debe ocupar os espazos públicos que lle corresponden; os nosos poetas, como sucede hoxe en Francia, teñen tamén dereito a súa palestra. A lectura e a literatura deben entrar a formar parte da axenda pública, unha carencia moi grave nunha cidade como Vigo que a pesar de ser a capital editorial do país é incapaz de superar a súa endémica anemia lectora e bibliotecaria. Que a Concellaría de Cultura, fóra das actividades do Verbum, non teña prevista hoxe celebración ningunha para o “Día Mundial da Poesía” é triste, ademais doutra mostra da necesidade de contar cunha política municipal de lectura. Abondaría que os responsables vigueses consultasen a programación da concellaría coruñesa do seu ramo para atopar un modelo de cidade respectuosa cos seus poetas. En poesía e en bibliotecas, A Coruña é un exemplo a seguir.
bretemas@gmail.com
La poesía no se enseña: se filtra, se contagia. Entrevista en El Faro de Vigo
Antonio García Teijeiro - Escritor y profesor
"La poesía no se enseña; se filtra, se contagia"
El autor de "As catro estacións" celebra el vigésimo aniversario de este poemario infantil
ÁGATHA DE SANTOS - VIGO Hace veinte años, salía a la luz “As catro estacións”, poemario para niños de Antonio García Teijeiro (Vigo, 1952). Con motivo de este aniversario, la editorial Galaxia reedita este título, que presentó ayer en Vigo con un recital en el que niños desde 4º de Primaria hasta 4º de la ESO recitaron y cantaron algunos de sus poemas. “La poesía es de quien la lee más que de quien la escribe”, afirmó ayer el escritor, Premio Merlín por “Na fogueira dos versos” (1996).
–¿Veinte años son muchos si hablamos de poesía?
–Que un poemario perdure en el tiempo es una satisfacción. Yo sigo luchando para que los niños no crezcan de espaldas a la poesía, y el acto de ayer es muy ilustrativo: demuestra que a los niños les gusta la poesía y que tienen un concepto de ella distinto al que nos inculcaron a nosotros.
–¿Cuál es ese concepto?
–Como algo cursi y sensiblero, que no es lo mismo que sensible, no pensado para determinadas personas. Cuando se trabaja la poesía con niños no ocurre esto. Yo lo veo en mis exalumnos y alumnos, que leen poesía con toda tranquilidad.
–¿Veinte años son muchos si hablamos de poesía?
–Que un poemario perdure en el tiempo es una satisfacción. Yo sigo luchando para que los niños no crezcan de espaldas a la poesía, y el acto de ayer es muy ilustrativo: demuestra que a los niños les gusta la poesía y que tienen un concepto de ella distinto al que nos inculcaron a nosotros.
–¿Cuál es ese concepto?
–Como algo cursi y sensiblero, que no es lo mismo que sensible, no pensado para determinadas personas. Cuando se trabaja la poesía con niños no ocurre esto. Yo lo veo en mis exalumnos y alumnos, que leen poesía con toda tranquilidad.
–¿A la poesía se le tiene miedo o son prejuicios?
–Ambas cosas, aunque cada vez hay menos prejuicios porque la voz de los poetas siempre ha estado ahí, reivindicativa. La poesía no se enseña, se filtra, se contagia. Yo siempre digo que la poesía es de quien la lee más que de quien la escribe. A mis alumnos siempre les digo que la hagan suya, que piensen qué les dice a ellos y no qué quiso decir el escritor.
–¿Qué ha permitido perdurar a “As catro estacións”?
–Intenté hacer un libro con imágenes, que cautivara a la gente, con mucho ritmo, muy musical y con un empleo de la palabra lo más preciso posible, que permita que los versos cobren vida en voz alta y cantados. Son poemas sencillos, pero con una doble lectura, que hablan de cosas cercanas al niño y cotidianas, como la naturaleza, el mar, la caída de una hoja… Huyo de hacer poesía ñoña porque sea para niños. Detrás del poema más sencillo hay muchas horas de trabajo, de dudas y de respeto por el lector.
–¿Se hace literatura ñoña?
–Afortunadamente, se está superando. La mayoría de los escritores somos conscientes de que no podemos caer en los errores de antes. Yo hablo de textos inteligentes: textos sencillos pero que exigen al lector una reflexión. Y más en poesía, porque ésta ayuda a conocerte mejor y a crecer interiormente.
–¿Se fomenta la lectura entre los niños?
–En general, no. En esto nos queda mucho que avanzar aún y es algo que debe empezar dentro de la familia. El adulto tiene que estimular y servir de reflejo. Si no lees, tu hijo no lee.
–¿Algún título a la vista?
–A finales de mes saldrá “Recendos de aire sonoro”, un poemario cuyo tema es la música. La poesía y la música son lo que me permiten respirar.
–Ambas cosas, aunque cada vez hay menos prejuicios porque la voz de los poetas siempre ha estado ahí, reivindicativa. La poesía no se enseña, se filtra, se contagia. Yo siempre digo que la poesía es de quien la lee más que de quien la escribe. A mis alumnos siempre les digo que la hagan suya, que piensen qué les dice a ellos y no qué quiso decir el escritor.
–¿Qué ha permitido perdurar a “As catro estacións”?
–Intenté hacer un libro con imágenes, que cautivara a la gente, con mucho ritmo, muy musical y con un empleo de la palabra lo más preciso posible, que permita que los versos cobren vida en voz alta y cantados. Son poemas sencillos, pero con una doble lectura, que hablan de cosas cercanas al niño y cotidianas, como la naturaleza, el mar, la caída de una hoja… Huyo de hacer poesía ñoña porque sea para niños. Detrás del poema más sencillo hay muchas horas de trabajo, de dudas y de respeto por el lector.
–¿Se hace literatura ñoña?
–Afortunadamente, se está superando. La mayoría de los escritores somos conscientes de que no podemos caer en los errores de antes. Yo hablo de textos inteligentes: textos sencillos pero que exigen al lector una reflexión. Y más en poesía, porque ésta ayuda a conocerte mejor y a crecer interiormente.
–¿Se fomenta la lectura entre los niños?
–En general, no. En esto nos queda mucho que avanzar aún y es algo que debe empezar dentro de la familia. El adulto tiene que estimular y servir de reflejo. Si no lees, tu hijo no lee.
–¿Algún título a la vista?
–A finales de mes saldrá “Recendos de aire sonoro”, un poemario cuyo tema es la música. La poesía y la música son lo que me permiten respirar.
Fuente: El Faro de Vigo
Las estaciones poéticas de Antonio García Teijeiro en La Voz de Galicia
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| Foto: Antonio García Teijeiro |
Fuente: La Voz de Galicia
Soledad Antón
Estaciones poéticas
Visto lo visto, As catro estacións de Antonio García Teijeiro bien podría haberse titulado Veintitantos poemas de naturaleza y muchas canciones ilusionantes. Los muchos seguidores del escritor echan por tierra aquel lugar común de que corren malos tiempos para la poesía. Para prueba, este botón teijeiriano.
Veinte años y muchos avatares después de publicarse, el libro estrena nueva edición (la cuarta, creo) a petición del público. «Es una satisfacción», comentaba ayer el propio Teijeiro poco antes de disfrutar en Librouro de la tarde soñada por cualquier creador: observar en la distancia corta cómo los destinatarios de su obra disfrutan leyendo (y cantando), y aún mejor, cómo disfrutan releyendo (y recantando) algunos menos niños que un día se engancharon a su poesía. «Esto tiene un valor emocional importante», confesaba. Definitivamente, un regalo impagable.
Poesía es necesidad: Antonio García Teijeiro

En febrero de 2008, Antonio García Teijeiro fue invitado a la 17 Feria Internacional del Libro en La Habana como representante de la cultura gallega y para entregar personalmente su libro El río va recitando a los niños cubanos. En esos días, el periódico cubano Juventud Rebelde realizó al poeta una entrevista que reproducimos a continuación:
Poesía es necesidad
Por José Luis Estrada Betancourt
—Usted ha contado que la suya fue una infancia sombría. ¿Fue eso lo que lo impulsó a escribir para niños y jóvenes?
R.- La mía fue una infancia sombría porque vivíamos en un país en el que dominaba la miseria, tanto económica como humana y, por supuesto, cultural. Se leía poco, la censura empobrecía la creación y yo viví de espaldas a la literatura, como la mayoría de los niños que no tenían referencias literarias en casa. Mi encuentro con el hecho poético, a partir de los textos musicados de Paco Ibáñez y, en menor medida, de Joan Manuel Serrat, me hicieron comprender que había un mundo que me estaban ocultando desde muchos puntos de vista. La poesía me salvó, me sacudió con fuerza, penetré en sus misterios y aprendí a conocerme mejor y a rebelarme contra lo que me oprimía que, en silencio y casi ahogadamente, sentía dentro pero no salía al exterior.
La carencia literaria y humana que yo viví no quise que afectase a aquellos niños y jóvenes a los que les doy clase desde hace tantos años. Por eso, escribo para ellos y les acerco a otros poetas que considero fundamental que conozcan.
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| El río va recitando. Presentación en La Habana |
R.- La rebelión necesaria para ser yo mismo. Enseguida me di cuenta de que defendían cosas que yo sentía: la belleza, el amor, el compromiso, la libertad, el ser humano, etc. La poesía me permitió comprender al otro yo que vivía en silencio y en un exilio interior enfermizo y comenzar a conocerme y asumir ciertos papeles en una sociedad que necesitaba cambios radicales.
—Ha dicho que la poesía es para usted una necesidad, al igual la música. ¿Es por eso que sus poemas son tan musicales?
R.- Soy un melómano, al que le gusta toda la buena música, sin distinción de estilos. La música clásica es una referencia cotidiana, el jazz me envuelve, el rock me hace vibrar, los cantautores me permiten reflexionar sobre el espíritu de las cosas y su realidad. Los Beatles me ayudaron a cambiar mi vida y Bob Dylan me permitió entender la música desde el punto de vista literario, desde el surrealismo, las lecturas diversas y el compromiso. Aute hizo que conociese otras dimensiones del amor. Sería una lista interminable de referencias. Por ejemplo, Silvio Rodríguez me permitió entender que la poesía entre notas puede ser un hecho literario incuestionable. Sí, creo que inconscientemente la música ha marcado desde siempre mi poesía desde el punto de vista rítmico.
—¿Están los niños preparados, en verdad, para «descifrar» y gustar de la poesía? Y si no, ¿habría manera de lograrlo?
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| Un libro para los niños cubanos |
R.- No es nueva mi afirmación de que a los niños les encanta la poesía cuando el mediador es capaz de contagiar su entusiasmo. No podemos disimular. Si no somos capaces de acercarles los poemas desde la autenticidad y el entusiasmo, ellos lo percibirán y no conseguiremos nada.
Contagio es una palabra clave en este aspecto. Los niños imitan y se ilusionan con las actitudes positivas de sus referentes adultos. No se enseña poesía. Lo importante es ponérsela cerca para que se dejen llevar por la magia del verso. Mantengo, desde hace tiempo, que son los adultos los que le tienen miedo a la poesía y, sin querer, levantan muros entre ellos y los niños.
—¿Cómo se las arregla para escribir para un público infanto-juvenil y llegar a todas las edades?
R.- Yo creo que hay demasiadas etiquetas con relación a la literatura. Un buen libro literario, poesía o no, ha de gustar tanto a niños como a adultos, por supuesto dejando al margen capacidades de edad y densidad literaria. Un libro bien hecho de la llamada literatura infanto-juvenil ha de interesar al público adulto. La belleza, la construcción inteligente de las obras, los temas y todo lo relacionado con la literatura no tiene edad. Yo escribo desde la influencia de mis lecturas, mi experiencia del día a día con absoluta honestidad sin importarme la comercialidad de lo que hago. Intento hacer literatura. Ese es mi mayor y único objetivo.
—¿Por qué su poesía para adultos es más pesimista?
R.- Yo soy un escéptico y a veces ese escepticismo se puede confundir con el pesimismo. Pero si hacemos una lectura más profunda de mis poemas, pienso que en el fondo existe un halo de esperanza que me permite seguir viviendo. Soy una persona vitalista que intenta saber el terreno que pisa. A los adultos me gusta hacerlos reflexionar sobre mi discurso poético. Pueden compartir conmigo (como hago yo con lo que me rodea) las situaciones que reflejan mis versos. Pero ¡ojo!, cuando escribo para niños también me gusta que sean conscientes de que no todo es bello y sencillo. Suelo incluir en mis poemarios para ellos poemas que tengan más de una lectura. Eso sí, que reflexionen y se sientan ilusionados para luchar por un mundo mejor. Esto es algo común a mis poemas para adultos y para críos.
—Durante ocho años dirigió una prestigiosa colección literaria para jóvenes. ¿Qué tenía en cuenta a la hora de seleccionar los libros que engrosarían el catálogo?
R.- Sobre todo, la calidad literaria. Textos que no fuesen ñoños y no considerasen a los niños y jóvenes seres de segunda categoría. Los niños no son tontos, son niños. No vale cualquier cosa para ellos. Me interesan los textos inteligentes, innovadores, que provoquen reflexión, que diviertan, teniendo en cuenta que hay muchas maneras de divertirse. Sigo pensando lo mismo que cuando codirigía la colección “Árbore” de la editorial Galaxia. La literatura ha de servir (si en realidad sirve para algo) para que el lector crezca interiormente, conozca otras realidades, se conozca mejor a sí mismo y le permita ser más libre y autónomo.
—Desde su experiencia, ¿qué no debe faltar en un programa para la promoción de la lectura?
R.- Hay tres conceptos que yo considero necesarios cuando hablamos de planes de lectura: El fomento de las bibliotecas (públicas, escolares y personales), la necesidad de que el libro entre en los hogares desde las primeras edades y una utilización inteligente y entusiasta en las escuelas. En España aún nos falta mucho por recorrer, a pesar de que se va avanzando con cierta lentitud. El libro carece en estos momentos de un valor social que le pertenece por todo lo que lleva aportado al desarrollo del ser humano desde siempre.
—Como hijo del franquismo no le fue fácil descubrir la verdadera identidad de Galicia. ¿Cómo lo logró? ¿Por qué escribe principalmente en lengua gallega?
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| Viene el río recitando fue ilustrado por Javier Dueñas |
R.- Galicia era una entidad casi folklórica cuando yo era pequeño. Se escondía toda la enorme tradición de mi tierra, no se sabía su historia, se desprestigiaba a la gente que hablaba gallego, no se conocían autores, artistas, etc. que habían luchado por una tierra en la que el caciquismo y la pobreza marcaron el destino de sus habitantes: exilio, emigración… Yo fui educado contra el gallego. Tuve que luchar mucho para descubrir a tantas personas comprometidas que existían pero que eran desconocidas para mí. Llegó un momento en el que me di cuenta de que me estaban engañando y hurtando una parte fundamental de mi manera de vivir. Cuando fui consciente de todo lo que me habían escondido, de sus mentiras y de sus maléficos propósitos, me rebelé (siempre a partir de la poesía: Castelao, Celso Emilio Ferreiro, Rosalía de Castro, Pimentel, Méndez Ferrín, etc.) y asumí un compromiso con la cultura, la sociedad y la lengua para toda mi vida.
Tengo que reconocer que descubrir a Cunqueiro fue un punto de inflexión para mí con la literatura en gallego que se convirtió en un camino sin retorno. Al margen de sus ideas políticas, don Álvaro es, para mí, junto a Rosalía, la referencia más importante de la literatura escrita en mi lengua.
—¿Sigue pensando que «la poesía es esa pequeña arma que tenemos para intentar un cambio»?
R.- Ya lo dijo Celaya por mí y por todos, que “la poesía es un arma cargada de futuro”. Y es cierto. Cuando leo poesía (y lo hago a diario) soy consciente de que estoy mirando hacia un horizonte que me permite ser más yo mismo y más libre. Sin ella, para mí la forma más esencial de la literatura, mi vida, como ya he dicho antes, sería más pobre y estaría más llena de carencias.
—¿Qué es lo que realmente importa cuando se habla de literatura?
R.- Me interesa la innovación, la capacidad de contar historias que me conmuevan, el hecho de que contengan ideas (que no panfletos) que te permitan reflexionar y entender las reacciones de los protagonistas, la inteligencia de las propuestas y su posible valor en el tiempo. No me interesa demasiado la literatura de circunstancias. Me gusta una literatura profunda que me envuelva en una espiral en la que los sentimientos estén presentes. Hablar de literatura es hablar de la capacidad que la palabra tiene para crear historias, poemas, obras de teatro que conmuevan, a partir de personajes y situaciones que sacudan la capacidad que el ser humano tiene de pensar y de emocionarse.
—¿Cuál es su palabra favorita?
R.- Hay muchas palabras que tienen unas connotaciones que me emocionan: paz, libertad, amor, humanismo… pero todas son palabras. Mi palabra favorita es la palabra PALABRA. Con ella creamos, amamos, besamos; por ella se puede morir, sufrir, ser encarcelado o silenciado. Creo que la fuerza de esta palabra lleva sosteniendo al ser humano desde siempre.
—¿Qué es la poesía para Antonio García Teijeiro?
R.- Creo que a lo largo del cuestionario ha quedado clara la función de la poesía en mi vida. Resumiendo, poesía para mí es necesidad. Y lo que digo tantas veces, la poesía se ha convertido desde que se apoderó de mis inquietudes en una forma de vida.
—Normalmente, cuando se invita un escritor extranjero a la Feria del Libro de La Habana, se publica algún libro conocido. ¿Por qué decidió esta vez escribir uno especialmente para los niños cubanos?
R.- Cuba fue para mí siempre un modelo a seguir. La Revolución cubana ayudó a que yo pudiese ver las cosas de otra manera. Soy consciente de que todo sistema tiene sus imperfecciones y no seré yo quien señale qué es lo que Cuba necesita. Sólo sé que admiro las razones que llevaron a unas personas a acabar con un régimen injusto hace varias décadas. Siempre me sentí cerca de los movimientos que provocó una revolución necesaria. Amo a Cuba profundamente. Amo al pueblo cubano. Siempre he querido demostrar mi afecto y en cuanto se presentó la ocasión decidí escribir un libro dedicado a unos niños y niñas que, estoy seguro, aman la poesía y son capaces de emocionarse ante la palabra literaria. Por ello estoy muy feliz de que sea un libro escrito a propósito y no una traducción de alguno de mis múltiples poemarios. Enrique Pérez Díaz, amigo y hermano en la distancia, tuvo “la culpa” de que por fin hiciese realidad uno de mis deseos más profundos.
—¿Cuáles de sus libros le gustaría que fueran publicados en Cuba? ¿Por qué?
R.- Tres libros de narrativa que quiero especialmente: “Trala liña do horizonte”, “A teima de Xan” y “Honorato, o rato namorado”. En poesía, “Na fogueira dos versos”, “Paseniño, paseniño” o “Chove nos versos”. El primero y el tercero de estos poemarios han sido ilustrados, curiosamente, por sendos ilustradores cubanos, Luis Castro Enjamio y Lázaro Enríquez que, desgraciadamente, ya no está entre nosotros.
—¿Por qué abandonó el balonmano, si llegó a practicarlo hasta el máximo nivel?
R.- El deporte es para mí una forma de cultura, de socialización, de disfrute, pero también de aceptación y respeto de unos códigos éticos necesarios para la formación de las personas. Practiqué balonmano convencido de que deporte y cultura deben ir de la mano. Me encantan los deportistas comprometidos con el arte y la cultura y los intelectuales que no desprecian alegremente el deporte. Hay que ser críticos con las estructuras deportivas por todo lo que, a veces, tienen de oscuras e inmorales. Pero no debemos confundir eso con el ejercicio meramente físico y deportivo. Es más rico de los que muchos creen.
¿Por qué lo dejé? En la vida hay que cubrir ciclos. Cuando consideré que mi ciclo de dedicación exhaustiva al balonmano había llegado a su fin, decidí dejarlo y así poder dedicarme de lleno a lo que se venía fraguando en mi interior desde hacía tiempo: la escritura.
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